1 Introducción

1.1  Definición del problema

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En la planificación del uso de la tierra se distinguen dos modelos: jerárquico y participativo.

La planificación jerárquica asume que las decisiones individuales se supeditan a directrices institucionales. Se aplica a proyectos con escala regional o nacional. La metodología se basa en principios sintéticos. Se reducen o excluyen estudios locales. Los métodos sintéticos son eficientes para caracterizar áreas extensas. La falta de precisión local los torna de escasa utilidad en la toma de decisiones a esta escala y a la de predio individual.

La planificación participativa se dirige a grupos específicos. Los proyectos se definen a la escala local. Los métodos participativos se valen de principios holísticos. Los factores socioeconómicos, culturales y naturales son incorporados al análisis de acuerdo con el peso que éstos representen para los partícipes directos. Estos métodos se muestran relativamente eficaces sólo a la escala local y para un sector particular.

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El análisis del uso de la tierra según ambos modelos carece, por lo general, de la consideración de la dimensión temporal.

En Iberoamérica se planifica, mayoritariamente, en forma jerárquica.

En las regiones tropicales y subtropicales, el sector agropecuario se compone, predominantemente, de establecimientos agropecuarios familiares1. Estos son unidades complejas, con objetivos, restricciones y actividades múltiples. Pueden presentar tamaños variables, condicionados por la disponibilidad de tierra del lugar.

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Los ecosistemas de los trópicos y subtrópicos presentan una densa estructura de parches. En superficies comparativamente reducidas, pueden manifestarse condiciones ambientales heterogéneas. Las dinámicas rápidas, propias de estos ecosistemas, los torna frágiles frente a intervenciones exógenas.

La adaptación de la producción agropecuaria a las condiciones ambientales específicas de las parcelas, conforme con los objetivos y restricciones del predio, contribuye a encontrar un balance óptimo entre satisfacer los objetivos del grupo familiar y preservar sus recursos. La generalización indiscriminada de prácticas o técnicas conduce al deterioro de la calidad agrícola del suelo.

La diversidad cultural, frecuente en Iberoamérica, conlleva a diferencias de tradiciones y de valores. Estos condicionan las preferencias y posibilidades del uso de la tierra. La movilización de grupos humanos, a raíz de la instrumentación de los planes de desarrollo o de conservación de la naturaleza, incrementa la complejidad del sistema, confrontando intereses oriundos e introducidos.

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En las regiones tropicales y subtropicales se muestra conveniente fusionar los principios jerárquicos y participativos, a fin de lograr incorporar, al análisis, el complejo espectro de intereses relacionados al uso de espacios rurales y brindar herramientas para la planificación agropecuaria a los distintos planos de decisión, los organismos gubernamentales y no gubernamentales, asociaciones independientes, así como el agricultor individual.

1.2 Objetivo

El objetivo de este trabajo consiste en desarrollar una metodología para la planificación regional del uso de la tierra con precisión local, incorporando la dimensión temporal. Ésta debe poder emplearse como herramienta de comunicación en el análisis de proyectos participativos. El desempeño socioeconómico de sistemas agropecuarios y su relación con el ambiente natural se modela en la dimensión espacial y temporal. El modelo se desarrolla referido a una región concreta del trópico argentino. Los resultados serán de utilidad tanto para el análisis de proyectos agropecuarios2, como para la toma de decisiones del productor agropecuario.

En síntesis, el modelo pretende brindar herramientas para:

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1.3 Procedimiento

La metodología para evaluar espacialmente el desempeño socioeconómico de la actividad agropecuaria y la interacción con el ambiente natural, a escala regional con precisión local e incorporación de la dimensión temporal, se desarrolla sobre la base de un caso de estudio. Se modela el funcionamiento del sistema agropecuario en la dimensión espacial y temporal según el concepto de jerarquía funcional, extraído de la teoría de paisajes. Los datos se refieren al municipio Andrés Guacurarí, ubicado en la Provincia de Misiones, sobre la frontera nordeste argentina. La metodología incorpora la clasificación de tierras para determinar el uso regional de la tierra y la reseña participativa para especificar objetivos y restricciones a escala local. La información se integra en torno de la caracterización del establecimiento agropecuario individual, empleando sistemas de información geográfica (GIS). La evaluación socioeconómica se fundamenta en el cálculo del margen bruto. La interacción de la actividad del establecimiento agropecuario con el medio físico y natural se evalúa a través de análisis del paisaje. Los datos básicos para definir el modelo se obtienen de reseñas participativas entre los años 1997 y 1998, de la clasificación de imágenes remotas y de publicaciones.

El trabajo se compone de 8 capítulos:

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El capítulo 2 postula el fundamento teórico. Se debaten los principios y técnicas para el estudio del uso de la tierra en áreas rurales y su relación con el análisis de proyectos de desarrollo rural. Fundamentalmente, se analizan los métodos de zonificación y la definición de la unidad mínima de análisis. La teoría de paisaje se analiza como marco conceptual para integrar el enfoque jerárquico y participativo al análisis de proyectos de uso de la tierra. Se discute la capacidad de sistemas de información geográfica para emplearse en la planificación regional participativa. La última sección presenta el concepto elaborado en este trabajo para el análisis del desempeño socioeconómico y el impacto ecológico de la actividad agropecuaria.

En el capítulo 3 se describe el área de estudio, el mun. Andrés Guacurarí. Primero, se presenta el entorno socioeconómico y natural a la escala de provincia. Luego, se expone el desarrollo del asentamiento rural desde su reciente fundación, seguido por la situación actual, basado en recopilaciones propias. Esta descripción determina el marco local del modelo del uso de la tierra.

El capítulo 4 modela el funcionamiento del sistema agropecuario. El funcionamiento del establecimiento agropecuario se define a partir del cálculo del margen bruto multiperiódico. El funcionamiento del conjunto de establecimientos presentes en el asentamiento rural se modela según cálculo matricial. A partir del cálculo del margen bruto se definen los indicadores de éxito económicos: intensidad, productividad y rentabilidad. Sobre la base de la información disponible se especifica el valor de las constantes del modelo. Los valores iniciales de los parámetros se determinan combinando la información de clasificación paisajista del uso de la tierra con la información de reseña participativa, mediante relaciones geográficas, lógicas, transformaciones lineales y con componente de azar. La información no disponible a escala local se extrae de publicaciones oficiales y de medios de masa. Herramientas centrales de este proceso son software y hardware para la clasificación de imágenes remotas, sistemas de información geográfica y tablas de cálculo. El modelo incorpora las restricciones oficiales al uso de la tierra.

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El siguiente capítulo expone los resultados del análisis (cap. 5). Primero, se determinan las relaciones espaciales del establecimiento agropecuario con el ambiente físico y con otras unidades administrativas y su relevancia socioeconómica. A continuación, se describe el desempeño agropecuario en la situación inicial del modelo mediante los índices económicos mencionados en el párrafo anterior: intensidad, productividad y rentabilidad. Tras la variación paramétrica de los valores iniciales, se expone el desempeño agropecuario en dos escenarios. En ambos escenarios se asume que el total de la superficie disponible para la agricultura se encuentra bajo producción. El primero describe una extensión lineal en superficie del programa de actividades, el segundo supone una especialización y perfeccionamiento en la administración rural y en la protección de suelos. En la última porción del capítulo se plantea un escenario, cuyas restricciones se derivan de los objetivos y reglamentaciones del proyecto regional de conservación “Corredor Verde de Misiones” (Ley 3.631). Primero se analiza el potencial del paisaje para la conservación, luego se estiman los costos mínimos de restauración y finalmente se analiza la modificación del ingreso agropecuario en el área afectada por el corredor verde.

El capítulo 6 expone, primeramente, las conclusiones específicas referidas al impacto socioeconómico y ecológico de la actividad agropecuaria en el mun. A. Guacurarí. Seguidamente, se discute la capacidad de la metodología para emplearse en el análisis de proyectos agropecuarios. Finalmente, se postulan líneas de investigación emergentes del estudio presentado.

Por último, los enunciados principales del trabajo son expuestos en el idioma español e inglés (cap. 7 y cap. 8).

1.4 Alcances del trabajo

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El modelo define un sistema agropecuario a la escala de distrito. La verificación sobre extrapolaciones a una escala provincial o nacional permanecen en el plano de la discusión, ya que exceden los límites del trabajo presentado.

El análisis del desempeño de la actividad agropecuaria se centra en el estudio del establecimiento agropecuario (EAP) individual. Varias suposiciones empleadas en el modelo condicionan que los resultados permanezcan como estimaciones.

Los valores iniciales del modelo se definen sobre la base de valores esperados. La información no disponible en el mercado local se complementa con información regional o nacional. El estudio asume que los valores regionales y nacionales constituyen un reflejo adecuado del mercado local.

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Las fuentes locales proveen valores esperados referidos, siempre, a grupos de EAP. La asignación de valores numéricos del modelo al EAP individual se supedita a un sistema de reglas de decisión, según el cual, EAP que se presenten como idénticos según las características consideradas serán discriminados por un mecanismo de azar. En la situación real, éstos podrán presentar cualquiera de los valores abarcados por el rango considerado. Este sistema permite asignar valores numéricos e incrementar la capacidad del modelo para exponer la diversidad de modalidades de producción presentes dentro de un sistema agropecuario. Una comprobación junto con agricultores sobre los valores asignados a los parámetros para la situación inicial verificó la validez de éste procedimiento.

Se dejan de lado los costos fijos e impuestos. Los costos fijos e impuestos son, generalmente, mayores en los EAP de mayor tamaño. Se omite en forma dispar la incidencia de estos costos al no incluirlos en el análisis. Entre otras erogaciones que incrementarán con el tamaño del EAP se encuentran los impuestos a la tierra y los costos de servicios de calles y rutas. Asimismo, los EAP de mayor tamaño disponen en este municipio de maquinarias, vehículos y mayor infraestructura, respecto a las cuales no se consideran los costos de amortización y mantenimiento.

Dos tipos de información incorporados al modelo se obtienen tras la cuantificación individual del total de unidades comprendidas por el área de estudio. Uno de ellos es la localización geográfica de los límites de cada EAP. Otro es la clasificación del uso de la tierra a la escala del EAP. Ambos procedimientos supeditan la incorporación de error geométrico. El último procedimiento suma, además, una divergencia temporal entre el momento de la toma de las imágenes y el del año cero del modelo. El error introducido al modelo mediante estas cuantificaciones se estima contrastando los valores obtenidos con los de relevo de campo.

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La producción animal recibe en el área de estudio, predominantemente, menor atención y manejo que la vegetal. Se asume que los resultados del análisis de la producción animal presentarán mayor variación entre el EAP individualizado por el modelo y el EAP real, que los de la producción vegetal.


Fußnoten und Endnoten

1  Se incluye bajo el término establecimiento agropecuario tanto a aquellos en donde el trabajo lo realiza personal contratado, como a los denominados establecimientos agropecuarios familiares, en los cuales la mayor proporción o el total de la mano de obra proviene de integrantes de la familia, residentes o aledaños al mismo. Independientemente del tamaño del establecimiento, se considera una unidad al lote de producción agropecuaria que se encuentre bajo una única dirección –unipersonal o de grupo-, pero uniforme en la toma de decisiones.

2  Bajo el término proyecto agropecuario se incluyen los proyectos cuyo objetivo central versa respecto a la promoción de la actividad agropecuaria, así como todos aquellos que incluyan componentes referidos a la modificación de la actividad agropecuaria.



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12.10.2006