El sistema agropecuario en el municipio A. Guacurarí

↓165

En este capítulo se presentan los resultados del análisis del sistema agropecuario con GIS. En la primera parte de este capítulo se evalúa el sistema agropecuario, describiendo la situación inicial desde el aspecto de relaciones espaciales entre las unidades administrativas y el desempeño de la actividad agropecuaria. De este contexto se derivan escenarios para evaluar el éxito socioeconómico según modificaciones de la actividad agropecuaria. En la segunda parte del capítulo se analiza el sistema agropecuario en un escenario de uso de la tierra con acento en la conservación de la naturaleza, desde el aspecto ecológico y económico. El escenario se define tomando como restricciones del modelo, las reglamentaciones y los objetivos centrales del proyecto “Corredor Verde de Misiones” (Ley 3.631).

A continuación se presentan los resultados del análisis de la situación inicial y de escenarios.

5.1  La situación inicial

↓166

El análisis de la situación inicial comienza con la evaluación del EAP en el espacio físico. Se describe la relación entre unidades del mismo tipo (p. ej., relación entre los distintos tipos de EAP identificados en el área de estudio según su distribución espacial) y entre distinto tipo de unidades (p. ej. relación espacial entre las unidades agropecuarias y los centros urbanos). Luego se analiza el desempeño socioeconómico de la actividad agropecuaria. La actividad agropecuaria se analiza tanto por clases de EAP identificadas en el área de estudio, considerando el total de EAP presentes en el asentamiento rural en conjunto, así como para casos individuales, con relevancia para demostrar el potencial de la metodología para el análisis de la actividad agropecuaria.

5.1.1  El EAP en el espacio físico

La clase M predomina absolutamente en su extensión en superficie. Se encuentran EAP de esta clase en prácticamente toda la extensión del municipio. EAP de la clase R se localizan principalmente en el sector F y sectores administrativos aledaños. Los EAP de las clases KK, K y S se ubican en la franja SO a centro-S y en el extremo S del municipio (fig. 12).

La posición relativa a los centros urbanos no se diferencia entre los EAP por clases.

↓167

Una mayoría de los EAP de las tres clases menores, S, K y Kk, se encuentran aledaños o relativamente cercanos a la ruta 101 (hasta 3km).

Figura 12: Distribución espacial del EAP por clase

Se observan agrupaciones por clases en el espacio físico. Los EAP de la clase R se intercalan en el espacio, prácticamente, sólo con los EAP de la clase M. Los EAP de las dos clases intermedias se asocian entre sí o con la clase siguiente. Los EAP de la clase Kk se asocian en el espacio con la clase K y los K con la clase S.

↓168

De acuerdo con la distribución espacial se puede concluir que:

a) Los EAP de la clase M presentan alta diversidad de ambiente natural.

La diferenciación de la producción dentro de esta clase con relación a las otras clases no puede ser inmediatamente relacionada a parámetros físicos. Dentro de esta clase tampoco se puede establecer una relación única de su situación respecto a distancias a mercados o a vías de transporte. Cualquier medida de promoción dirigida a esta clase no se restringe ni se beneficia por la ubicación de los EAP de esta clase en el espacio físico. Los EAP de las clases menores presenta una diversidad intermedia de ambiente natural.

↓169

b) Los EAP de la clase R pueden presentar condiciones físicas similares entre sí.

La coordinación de actividades dentro de este grupo puede beneficiarse por la relativa cercanía entre sí, similares condiciones físicas y de distancias a mercados y a vías de transporte.

c) Los EAP de las tres clases menores se encuentran a similares distancias promedio por clase a los centros urbanos y a las vías de transporte.

↓170

En el caso de productos que son vendidos en chacra, la cercanía a la ruta provincial puede ser beneficiosa para estas clases. La venta de los productos de huerta, principalmente en los centros urbanos, se dificulta probablemente con la distancia a Alte. Brown, en promedio de 12km, para, prácticamente, todos los EAP de estas clases, los cuales en su mayoría carecen de la disponibilidad permanente de un vehículo.

d) Los EAP de las tres clases menores presentan agrupación espacial entre las mismas. Esto puede facilitar el intercambio entre EAP con estrategias y restricciones de producción similares.

En períodos de intensa demanda de trabajo la cercanía facilita el intercambio de trabajo (ayutorio). Aquellos EAP que dispongan de herramientas, maquinarias y transporte pueden arrendar o prestar los mismos, con el beneficio que a ambas partes pueda brindar. Por otro lado, los de las dos clases menores, especialmente la S, obtienen gran parte del ingreso familiar trabajando como peón en EAP de clases mayores. El aislamiento respecto a los EAP de clases mayores puede dificultar la obtención de este ingreso.

↓171

e) Los EAP de las tres clases menores presentan las distancias promedio mayores a los centros urbanos.

Los EAP de las tres clases menores presentan una distancia promedio a los centros urbanos mayor a los 5km. Los servicios sociales se encuentran, casi con exclusividad, en los centros urbanos, exceptuado por la presencia de escuelas rurales. Para estos, la residencia en el área rural puede ser considerada problemática. En este contexto, es de esperarse que las familias adjudicatarias de las tres clases menores se esfuercen por lograr un traslado a áreas urbanas126.

f) El 50% de las escuelas rurales se localizan a una menor distancia respecto a los EAP de las clases mayores.

↓172

El área rural dispone de 13 escuelas rurales. Las escuelas rurales son probablemente empleadas por los integrantes menores de las familias adjudicatarias de los EAP de las clases S, K y Kk y de las familias del personal contratado, residentes en el EAP. Estableciendo una distancia máxima de 3km de recorrido para la asistencia diaria a la escuela, sólo cuatro escuelas serían de utilidad para las clases S, K y Kk (fig. 13).

Figura 13: Distribución de escuelas rurales, distancias concéntricas y su relación espacial

La mayor parte de las familias con EAP pertenecientes a las clases M y R residen en el asentamiento urbano. En general, en estos EAP reside la familia del peón a cargo del establecimiento. Por lo tanto, nueve de las trece escuelas rurales serían visitadas mayormente por familias de empleados agropecuarios y brindarían sólo un servicio para internado a las familias adjudicatarias de EAP. Un 25% de los EAP de la clase S se encuentra a un radio de entre 1km y 3km. Si estas familias optan por el uso de internados para brindar educación a sus integrantes menores, el aporte laboral de los mismos se restringirá a períodos sin escolaridad. Es posible que el acceso a la educación primaria bajo régimen de internado sea considerado en competencia con el trabajo dentro del EAP por las familias adjudicatarias residentes en el EAP sin disponibilidad de fuerza de trabajo externa. Un 10% de los EAP de las clases K y Kk, situados a un radio de 1km, podrían hacer uso de la escuela rural para la asistencia diaria, sin internado. Los EAP de las clases K se encuentran en un 50% a una distancia máxima de 3km y un 40% entre 3km y 5km. Respecto al resto de los EAP de la clase Kk, un 50% se encuentra a un radio de entre 1km y 3km y un 25% a una distancia entre 3km y 5km. Un 50% y un 60% de los EAP de las clases M y R, respectivamente, se encuentran a un radio de 3km. Un 25% y un 85% de los EAP de la clase M y R, respectivamente, se encuentran en un radio máximo de 5km. El beneficio de esta cercanía es relevante para las familias del personal contratado residentes en el mismo en los EAP de estas clases. El servicio para el resto se restringe probablemente al internado, dada la probable carencia de las familias del personal contratado de vehículo propio.

5.1.2 Desempeño socioeconómico de la actividad agropecuaria

↓173

El desempeño socioeconómico de la actividad agropecuaria se caracteriza mediante los indicadores de éxito económico, productividad, intensidad y rentabilidad (parcial y total), derivados del cálculo multiperiódico del margen bruto y su integración con los indicadores del uso de la tierra (sec. 4.2.3).

El cálculo del margen bruto multiperiódico por cultivo y modalidad de producción127 asociado al EAP de acuerdo a la clase y tipo con su programa individual de actividades muestra los siguientes resultados:

a) La rentabilidad parcial y total del EAP aumenta con el tamaño del EAP.

↓174

La rentabilidad total del cultivo principal o grupo principal de cultivos, medido mediante el margen bruto II (sec. 4.2.3), aumenta con el tamaño del EAP (tab. 11). Esta característica es moderadamente inversa en el caso de las clases K y Kk. Esto se explica por el aumento de costos en la clase Kk para la producción de tabaco, tendiente a reducir el esfuerzo de trabajo, sin proporcionar un incremento del rendimiento o de la calidad del producto. La relación positiva entre el parámetro de superficie y estos indicadores puede explicarse con el incremento extensivo de la actividad agropecuaria, proporcional a la superficie disponible. La rentabilidad total muestra un claro aumento desde la clase S a la R, el cual es producto de un incremento extensivo de la producción y en parte, un cambio cualitativo, por un incremento en la capacidad de administración y ejecución de la misma. La similitud de los valores de la rentabilidad total del EAP entre las clases K, Kk y M refleja la situación en que el incremento de tamaño se acompaña de un incremento de los costos por la introducción de fuerza externa y de uso de insumos químicos y maquinarias a fin de reducir el esfuerzo de trabajo familiar y total, respectivamente.

Tabla 11: Características de la actividad agropecuaria del EAP por clase

Clase

S

K

Kk

M

R

Cultivo Principal 1

Anuales

Tabaco

Tabaco

Yerba Mate

Vacuno

Superficie promedio del cultivo principal (ha)

1

2

1,5

20

68

MBII Promedio por cultivo principal (US$/año)

551

3.895

2.893

10.803

39.846

MBII Promedio del total de cultivos (US$/año)

772

11.044

10.498

11.932

54.628

en negrilla: parámetros de clasificación a priori

1: cultivo indicado como de mayor importancia dentro de la clase por el agricultor.

b) La producción de yerba mate y ganado vacuno aportan el mayor ingreso total.

↓175

La producción de yerba mate aporta el mayor ingreso bruto total y margen bruto total (sec. 4.1.1) del municipio, con una incidencia menor en las clases menores (fig. 14a-b). La producción vacuna contribuye con una alta proporción en el ingreso bruto total respecto a los otros cultivos en la clase R y constituye el segundo ingreso bruto en la clase M, mostrándose de menor importancia en las clases Kk y K. Los cultivos anuales incrementan su contribución respecto a los otros cultivos con la disminución de la clase, tanto considerando el ingreso bruto total como el margen bruto total. La contribución de los animales de granja sólo se muestra relevante al evaluar el ingreso bruto. Tanto en el cálculo del margen bruto total como en el del retorno del trabajo (sec. 4.2.3), esta producción muestra una contribución muy escasa (fig. 14c).

Figura 14: Proporción de la contribución por cultivo de acuerdo al: ingreso bruto total (a), margen bruto total (b) y retorno del trabajo (c) por clase

↓176

c) La intensidad del trabajo se comporta inversamente con el aumento del tamaño del EAP.

La distribución de los valores del indicador intensidad de trabajo (sec. 4.2.3) confirman la tendencia al reemplazo de la fuerza de trabajo por el empleo de maquinarias y de insumos químicos (fig. 15).

La intensidad de trabajo es absolutamente mayor en la clase S. Esto se corresponde con el supuesto de que la clase S desarrolla el total de la actividad agropecuaria sobre la base de fuerza humana.

↓177

El grado de intensificación de los EAP de las clases K y Kk se relaciona con el programa particular de actividades de estas clases, las que incluyen la mayor producción de animales de granja, desarrollada en forma intensiva, y la producción de tabaco, ambas con alta demanda de fuerza de trabajo.

La clase M presenta una mayoría de EAP ubicados en el menor grado de intensidad, acorde con el supuesto sobre esta clase, con predominio de actividades extensivas. Los EAP de esta clase con alta intensidad de trabajo presentan una superficie agrícola considerablemente menor a la máxima y concentran la producción en la obtención de productos para el consumo propio y la producción de tabaco.

Respecto a la clase R, el resultado del indicador refleja el carácter extensivo de su actividad, basada en la producción vacuna y de yerba mate.

↓178

Figura 15: Intensidad de trabajo

d) Un 50% de los EAP presentan una intensidad de superficie intermedia.

La intensidad de superficie (sec. 4.2.3) se aproxima en 260 EAP (20% del total) a la máxima permitida por las reglamentaciones del uso de la tierra (fig. 16a). A este grupo corresponden principalmente EAP de las tres clases intermedias, K, Kk y M. Las clases K y K presentan una intensidad intermedia a alta. La clase M presentan todo el rango de intensidades, dentro de la cual los EAP de intensidad baja corresponden mayoritariamente a los otorgados en las últimas etapas de adjudicación de esta clase. Los EAP de la clase S presentan, mayoritariamente, una intensidad de superficie baja. Se puede concluir, considerando las clases en su conjunto, que S y R muestra una tendencia de intensidad baja o intermedia, mientras que el resto presenta una tendencia de intermedia a alta.

↓179

e) La rentabilidad total se relaciona en primera medida con la superficie agrícola útil.

La rentabilidad total del EAP, evaluada mediante el margen bruto II (sec. 4.2.3), es superior en los EAP con mayor superficie agrícola útil (fig. 16b). Excluyendo la clase R, se observa una alta concordancia entre el grado de intensidad de superficie y la rentabilidad. La rentabilidad de la clase R oscila entre los US$10.000 y los US$190.000 por año. Dada la alta rentabilidad por ha de la producción vacuna y la considerablemente mayor superficie total de los EAP de esta clase, EAP con intensidad de superficie baja pero con mayor superficie agrícola útil obtienen ingresos totales suficientes para ubicarse en una clase intermedia de rentabilidad. En la clase M la rentabilidad total se muestra directamente relacionada a la intensidad de superficie. En las clases K y Kk la rentabilidad total se explica primero en relación con la intensidad de superficie, pero puede considerarse también asociada a decisiones de administración, dado que esta situación se confirma sólo parcialmente. La menor rentabilidad total se observa en prácticamente el total de los EAP de la clase S, los cuales se orientan a la producción para el consumo propio, y en EAP de las clases siguientes con reducida intensidad de superficie y reducida superficie agrícola útil.

Figura 16: Intensidad de superficie (a), rentabilidad total (b) y rentabilidad por ha (c)

↓180

f) La rentabilidad total por ha es mayor en las clases K y Kk.

La rentabilidad total por ha, medida como el margen bruto II total con relación al total de la superficie agrícola (sec. 4.2.3), es mayor en las clases K y Kk (fig. 16c). Estas incluyen en el programa de actividades cultivos intensivos, como tabaco y la producción de granja orientada hacia la venta, con rentabilidad positiva. Esta situación se condice con el resultado del modelo. La clase M y R muestra una rentabilidad por ha intermedia a baja. Los EAP de la clase M con rentabilidad por ha media a alta incluyen en su programa de cultivos la producción de tabaco. Dentro de la clase R, las diferencias de rentabilidad se observan asociadas a la relación entre el área agrícola útil y la superficie con yerba mate y producción vacuna: cuanto mayor es esta relación, mayor es la rentabilidad. La clase S desarrolla actividades de rentabilidad por cultivo media con intensidad de superficie baja, por lo que se ubican en el extremo inferior de la segunda mayor clase de rentabilidad por ha.

g) El retorno del trabajo se comporta en forma positiva con el tamaño del EAP.

↓181

El retorno del trabajo, medido como el margen bruto II total por el trabajo familiar total (US$/DH) (sec. 4.2.3), es mayor en las clases mayores de EAP (fig. 17). Este comportamiento se explica con el reemplazo progresivo de la fuerza de trabajo familiar junto al progresivo aumento de la rentabilidad total del EAP. La clase R, predominantemente con mayor retorno de trabajo, alcanza valores de hasta 700US$/DH. Diferencias de rentabilidad dentro de esta clase se relacionan con la extensión de los cultivos extensivos, yerba mate y vacuno, en relación con el total. La modificación del volumen de producción de estos cultivos dentro de extensos rangos no requiere aumento substancial del esfuerzo de trabajo familiar y del trabajo total.

Figura 17: Retorno del trabajo

5.2 Escenarios de la producción agropecuaria

Los escenarios de la producción agropecuaria plantean una modificación de los parámetros iniciales, representando posibles evoluciones del sistema a un tiempo futuro. Primero se presenta una situación de status quo. La producción del EAP se extiende en forma proporcional a la actual. El segundo escenario plantea una especialización, orientada a los cultivos que se consideran de mayor interés en la situación actual, asumiendo una incorporación de mejoras en la administración y ejecución de la producción.

5.2.1  Status quo

↓182

En un sistema agropecuario como el definido en A. Guacurarí, acorde con RUTHENBERG (1976), el rendimiento declinará rápidamente entre unos dos y tres años tras el clareo de tierra virgen y, luego de una o dos décadas, comenzará a estabilizarse. El escenario evalúa la rentabilidad del sistema si la producción agropecuaria se extiende sin introducir una nueva estrategia de producción. Esto significa, que los parámetros de la situación inicial se modifican incrementando la superficie de los cultivos en forma proporcional a la de la situación inicial, hasta utilizar el máximo de superficie agrícola del EAP. El marco temporal es de dos décadas después de haber desmontado el total de la tierra agrícola disponible. En este escenario se eliminan los costos, ingresos y esfuerzo de trabajo asociados al desmonte. Se asume que el rendimiento se estabiliza a dos tercios del original (RUTHENBERG, 1976).

El análisis del escenario “status quo” permite obtener los siguientes resultados:

a) La rentabilidad total del EAP se comporta en forma positiva con el tamaño del EAP.

↓183

La rentabilidad total (sec. 4.2.3), en este escenario, se homogeneiza dentro de las clases de EAP (fig. 18a). Las clases menores presentan la menor rentabilidad y las mayores, la mayor. Diferencias entre establecimientos de la misma clase y superficie se relacionan con la extensión de los cultivos yerba mate y vacuno. Con una mayor proporción de superficie de estos cultivos respecto a la superficie agrícola útil se obtienen mayores valores de rentabilidad total.

b) La rentabilidad por hectárea de los EAP se uniforma.

La figura 18b confirma el comportamiento esperado en este sistema agropecuario. La rentabilidad por hectárea (sec. 4.2.3) del total de los EAP se reduce a una clase menor respecto de la situación inicial. El 40% de los EAP obtienen un ingreso por ha y por año entre US$500 - US$600.

↓184

c) Las diferencias respecto al retorno del trabajo se acentúan.

La reducción del rendimiento por ha reduce en mayor medida el retorno del trabajo (sec. 4.2.3) en las clases menores (fig. 18c). El 45% de los EAP presentan un ingreso menor al del jornal de un peón. En la clase M se extiende la variabilidad del retorno del trabajo, oscilando entre los 20US$/DH y los 1200US$/DH. Un 20% de los EAP, de las clases M y R, con la mayor proporción de producción vacuna en el programa de cultivos, se ubican en una clase de retorno del trabajo mayor a la máxima de la situación inicial. El valor máximo alcanzado aumenta en un 80%, de 700US$/DH a 1260US$/DH.

Figura 18: Rentabilidad total (a), rentabilidad por ha (b) y retorno del trabajo (c), según el escenario „status quo“

5.2.2 Especialización

↓185

Este escenario asume que los EAP se especializan, mejorando su capacidad de administración y ejecución dentro de la especialidad a la que estaban orientados en la situación inicial. Se plantea el uso de la tierra en un tiempo futuro, en el cual, todos los EAP disponen del espacio máximo permitido por la reglamentación actual para la producción agropecuaria. Se eliminan, igual que en el escenario anterior, tanto los ingresos, como los costos dependientes del desmonte. Se asume que la fertilidad permanece relativamente constante en el período considerado. Se considera que el EAP mantiene un rendimiento equivalente al de la situación inicial, logrado mediante un aumento de los costos variables y del esfuerzo de trabajo. Ambos se estiman aumentados en un 30% respecto al de la situación inicial. La demanda de trabajo externo aumenta en proporción con el aumento del trabajo total. El aumento de trabajo externo se calcula como el trabajo no cubierto por el máximo permitido por el modelo para el trabajo familiar más el trabajo externo establecido en la situación inicial.

En este escenario, la producción de los EAP se extiende utilizando la superficie restante, entre la de la situación inicial y la máxima, por clase, según las siguientes cláusulas:

  1. I. La clase S extiende la producción de huerta en superficie. La superficie restante se dedica a la producción de poroto, zapallo y sandía. Cada producto toma un tercio de la superficie restante. Las líneas de producción se evalúan según el cálculo del margen bruto de la clase K. Esta modificación incorpora el supuesto de que en un futuro los EAP de la clase S dispondrán de un animal de tiro.
  2. II. La clase K extiende la producción de aromáticas en superficie. Dedica un tercio de la superficie restante a la producción de citronela y dos tercios a la de menta.
  3. III. La clase Kk extiende la producción de frutales en superficie. Dedica dos tercios de la superficie a la producción de cítricos y un tercio a la de banana y papaya, en igual proporción.
  4. IV. La clase M extiende en primera medida la producción del cultivo de yerba mate. Las primeras 60ha de la superficie restante se dedican a la yerba mate, mientras que el resto se dedica tres cuartos a la producción de yerba mate y un cuarto a la vacuna.
  5. V. La clase R extiende en primera medida la producción vacuna. Dedica las primeras 60ha de la superficie restante a la producción vacuna y de las siguientes, tres cuartos a la vacuna y un cuarto a la producción de yerba mate.

↓186

El análisis del escenario “especialización” permite obtener los siguientes resultados:

a) La rentabilidad del EAP se desplaza a una clase superior.

La distribución espacial de rentabilidad total, rentabilidad por ha y retorno del trabajo (sec. 4.2.3) se desplaza a una clase superior. Los índices de rentabilidad total y de retorno del trabajo muestran una relativa homogeneidad dentro de las clases S y R. Dentro cada una de las clases K, KK y M se observan diferencias de rentabilidad.

↓187

Figura 19: Rentabilidad total, según el escenario „especialización“

El aumento de rentabilidad se asocia en mayor medida a las características del programa de cultivos que al tamaño o diferencias de clase. En la figura 19 se puede observar con relación al resultado del margen bruto II, en particular dentro de la clase M, que diferencias en el programa de cultivos pueden redundar en incrementos de hasta unos US$15.000 por año de rentabilidad total respecto de la situación inicial. El aumento de la rentabilidad total confirma los beneficios de adoptar una estrategia de especialización y mejoras en la administración y ejecución. La equiparación dentro de cada una de las clases R y S, frente a la diferenciación de las otras tres respecto a sí mismas, se condice con una mayor diversificación de la producción dentro y entre las clases intermedias. La introducción de un algoritmo de optimización permitiría determinar el programa de actividades que reditúe la mayor rentabilidad total de acuerdo a las restricciones individuales del EAP.

b) La intensidad de trabajo se relaciona con la clase del EAP.

↓188

La distribución espacial de la intensidad de trabajo por EAP (sec. 4.2.3) confirma el modelo del escenario „especialización“. Según éste, a mayor tamaño de la clase se espera un descenso de la intensidad de trabajo. Si bien el programa individual de actividades difiere de un EAP a otro dentro de cada clase, la estrategia de producción planteada en este escenario es homogénea para cada clase. En la figura 20a se puede observar que la intensidad mayor corresponde a la clase S. K y KK muestran intensidades intermedias. M y R son similares en su intensidad.

Figura 20: Intensidad de trabajo (a) e intensidad de trabajo externo (b), en el escenario „especialización“

c) La demanda de fuerza de trabajo externa se incrementa.

↓189

De acuerdo con la figura 20b, el total de los EAP dependen, según este modelo de producción, de la contratación de fuerza de trabajo (sec. 4.1.5). Una absoluta minoría (indicados en la figura con una flecha roja) requerirían menos de 10DH/año de aporte de fuerza externa. La contratación de fuerza externa de trabajo presenta un comportamiento negativo respecto a la intensidad de trabajo, exceptuándose en EAP de la clase K y Kk, con producción comercial de frutales (con un lote total mayor a las 5ha). Convirtiendo los valores de intensidad de trabajo externo a número de peones requeridos por año, se observa que aproximadamente un 20% de los EAP requeriría de un peón disponible en forma permanente, mientras que un 75% requeriría entre 2 a 7 peones disponibles en forma permanente según la modalidad de producción vigente. La extensión máxima de la superficie agrícola útil según el programa de actividades indicados en este escenario, manteniendo la modalidad de producción definida en la situación inicial del modelo para cada EAP individual, modificaría substancialmente la demanda de fuerza de trabajo en el municipio, aumentando la demanda de fuerza externa de un peón por EAP de las clases M y R en la situación inicial a un promedio de requerimiento de 3 peones disponibles durante todo el año laboral.

5.3 Transformación de un área rural en un corredor verde regional

Esta sección aplica la metodología para la evaluación de un proyecto oficial: la creación de un corredor verde regional en la Provincia de Misiones. Primeramente se estima el potencial del paisaje actual para objetivos de conservación. Luego se analiza la influencia potencial sobre el ingreso agropecuario de la modificación del uso de la tierra según lo estipula el escenario y se estiman costos mínimos de instauración del corredor. Al final de la sección se discuten los resultados del análisis. Los objetivos y reglamentaciones del proyecto definen las restricciones de este escenario. Se define como uso de la tierra actual el evaluado en el apartado 4.3. El período de análisis se mantiene en 20 años, según se definiese en el apartado 4.

La Provincia de Misiones decide en el año 1.999, mediante la promulgación de la Ley Provincial 3.631128, dedicar 20% de su superficie a la creación del denominado “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones” (fig. 21). Entre los principales objetivos de esta medida se encuentran conectar áreas protegidas, preservar ambientes naturales, mantener e incrementar la superficie boscosa existente y aumentar el potencial turístico de la región.

↓190

La incorporación de un área al proyecto del “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones” se supedita a la decisión de cada municipio, en forma independiente. La Ley 3.631 prepondera el desarrollo de actividades de uso “sostenible” de la tierra, incluyendo bajo este título, entre otros, a las actividades: turismo “ecológico”, forestación y agricultura extensiva en los municipios integrantes del proyecto.

El proyecto se promociona al nivel de personas físicas reduciendo los impuestos a la tierra en los EAP que presenten una superficie mayor al 80% del total con bosque nativo.

Figura 21: „Corredor Verde de Misiones“ y áreas protegidas de la Pcia. de Misiones

↓191

La incorporación de un municipio al proyecto restringe a la persona física respecto al uso de la tierra. Acorde con la Ley 3.631 son permitidas la forestación y la ganadería extensiva en áreas con superficies mayores a las 300ha, que no presenten actualmente cobertura boscosa. En ésta se postula eliminar el uso intensivo de la tierra. Actividades en áreas menores a las 300ha requieren el permiso oficial del organismo contralor designado por el proyecto del “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones”. El mun. A. Guacurarí se encuentra abarcado por el área destinada a conformar el “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones”.

A continuación se evalúan la aptitud actual del área destinada al “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones” en la porción correspondiente al mun. A. Guacurarí para alcanzar los objetivos de conservación de la naturaleza por la Ley 3.631 y los costos de su instauración.

5.3.1  Potencial del “Corredor Verde” para objetivos de conservación

En la porción del municipio A. Guacurarí asignada a formar parte del “Corredor Verde de la Provincia de Misiones” (fig. 22) se realiza un análisis ecológico del paisaje. El análisis del paisaje comprende caracterizar el área en su función de corredor entre áreas protegidas, cuantificar la presencia y extensión de vegetación primaria, caracterizar el estado de fragmentación y variegación del ecosistema nativo, cuantificar el espacio disponible para especies de interior, caracterizar el grado del efecto de borde y determinar la conectividad de los parches de ecosistema nativo.

↓192

Figura 22: Imagen satelital del mun. A. Guacurarí

Los resultados se listan a continuación:

a) A. Guacurarí no incrementa significativamente la conexión entre áreas protegidas.

↓193

El municipio A. Guacurarí incluye dos áreas protegidas. Ambas áreas lindan directamente con otras áreas protegidas, a su vez, aledañas entre sí. La Reserva Palmitera (5.000ha) se ubica en el área Sur del municipio. Esta reserva se encuentra adyacente al Parque Provincial Urugua-í (84.000ha). Al Oeste del municipio se encuentra el Parque Provincial Yacuy (350ha). Esta reserva se encuentra adyacente al Parque Nacional Iguazú (55.000ha). Las cuatro áreas suman una superficie de 140.000ha de masas boscosas protegidas ininterrumpidas con exclusión absoluta de la actividad agropecuaria. Definiendo la conectividad como el número de interfaces entre parches por la distancia entre cada interface por la dificultad de tránsito de cada uso se puede estimar una diferencia de varios órdenes entre la conectividad actual –entre las dos áreas protegidas menores a las mayores- respecto a la conectividad a través de un área agrícola. El movimiento de individuos residentes en las áreas protegidas dentro y aledañas al mun. A. Guacurarí desde un área protegida a la otra es posible independientemente de la existencia de un corredor verde (fig. 23). La conectividad no sufre un incremento relevante al incorporar el área agrícola como corredor verde. Es de suponer que, los individuos, residentes en las áreas protegidas, se desplazarán con mayor frecuencia directamente entre las áreas protegidas que a través de las áreas agrícolas.

Figura 23: Relación espacial entre áreas protegidas

b) El área contiene 45% de bosque nativo.

↓194

El uso actual de la tierra comprende: 8.300ha de agricultura, 4.200ha de cobertura arbustiva, 9.700ha de bosque nativo y 700ha de explotación forestal comercial129 (tab. 12). El uso agrícola extensivo cubre 36% del área y se compone de 5.000ha de producción de yerba mate, 3.300ha de ganadería y el resto, 3.200ha, de producción de frutales, hierbas aromáticas y anuales.

Tabla 12: Uso de la tierra

Uso de la tierra

Area (ha)

Area (%)

Bosque espontáneo

9.714

42

Forestación

694

3

Perennes

4.394

19

Anuales & pastos

3.932

17

Arbusto

4.163

18

Subtotal no forestal

12.489

54

Area Total

23.129

100

↓195

Tabla 13: Extensión en superficie de las actividades agropecuarias

Actividad

Area

ha

%

Tabaco

577

3

Yerba Mate

4.952

21

Vacuno extensivo

1.719

7

Otros

2.625

11

El uso intensivo ocupa 3% del área y corresponde, mayormente, a la producción de tabaco (tab. 13).

La cobertura arbustiva comprende vegetación secundaria en sucesión y vegetación ribereña primaria. Se estima que la vegetación ribereña (arbustiva primaria) compone un 44% de la cobertura arbustiva total131 y un 8% del área total (tab. 14).

↓196

Tabla 14: Extensión de la cobertura arbustiva primaria y secundaria

Cobertura

ha

% del Area Total

% de la Cober. Arb. Actual

Cobertura Arbustiva Primaria

1.829

8

44

Cobertura Arbustiva Secundaria

2.334

10

56

Cobertura Arbustiva Actual

4.163

18

100

Area total

23.129

100

18

El bosque espontáneo se constituye de una formación selvática primaria intervenida132. Se compone de 800 parches con 3,5ha de superficie promedio y 30 parches con superficie promedio de 170ha (fig. 24).

↓197

Figura 24: Frecuencia de parche, según su superficie

El uso forestal se compone en un 70% de forestación comercial y en un 30% de la obligatoria según los reglamentos oficiales de uso de la tierra. La forestación comercial cubre una superficie total de 450ha, con rodales promedio de 25ha. La forestación obligatoria se compone de lotes de 3ha de superficie promedio133, cubriendo una superficie total de 220ha.

Figura 25: Clasificación del uso de la tierra en el área asignada al “Corredor Verde” por EAP individual: (a) imagen satelital y límites del EAP individual; (b) uso de la tierra; (c) uso forestal en porcentaje de superficie con cobertura forestal dentro del EAP individual

↓198

El área contiene 11.500ha de vegetación nativa. Considerando tanto la vegetación espontánea (selvática y arbustiva) como la forestación, el uso forestal cubre 14.700ha. A fin de alcanzar 80% de superficie con cobertura de bosque se requiere revertir un mínimo de 3.800ha del uso actual agrícola permanente (fig. 25a-c).

Según los objetivos de la Ley 3.613, 3% del área bajo uso intensivo (tabaco), distribuidas en 60% de los EAP, deben ser sustituidas por uso extensivo. El reemplazo del uso intensivo de la tierra para la producción de tabaco por el uso forestal incrementa la cobertura de bosque actual en un 4%. Asumiendo que el 56% de la cobertura arbustiva (vegetación secundaria) constituya lotes en barbecho o plantaciones perennes en estado joven, un 10% más del área total deberá excluirse de la actividad agropecuaria, sumando un área total a excluir de 6.300ha134.

Tabla 15: Uso actual de la tierra en la zona interna

Uso de la tierra

ha

%

Agricultura

4.068

39

Forestación

481

5

Arbustiva Secundaria

990

10

Vegetación Primaria

4.791

46

Vegetación no Primaria

5.539

54

Area Total

10.330

100

↓199

c) La constitución de la zona interna requeriría revertir 5.540ha al ecosistema autóctono.

La extensión en superficie asignada al área del “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones” le atribuye un carácter de corredor regional. En su función de corredor regional, se debería establecer una zona interna y una zona buffer. Estableciendo una zona buffer de 2km, la zona interna abarcaría 10.330ha y la buffer, 12.800ha. La posible zona interna contiene actualmente 266 EAP, 4.550ha de uso agrícola y forestal (tab. 15) y 56km de calles y rutas. La reconstitución del ecosistema en la zona interna requeriría excluir la actividad agropecuaria y forestal y convertir rutas y calles en senderos.

Dentro de la zona interna se requeriría forestar con especies autóctonas un mínimo de 5.540ha, a fin de acelerar la restauración del ecosistema autóctono a un período mínimo de 20 años.

↓200

El transformar el uso actual dentro de la zona buffer de acuerdo a los objetivos de la Ley 3.631 requeriría revertir 220ha de uso intensivo a extensivo, desarrollados en 110 EAP, y destinar 1.790ha de uso actual agrícola al uso forestal (tab. 16).

Tabla 16: Diferencia entre el uso actual y el uso propuesto por la Ley 3.631

Uso forestal de la tierra

Zona inter na

Zona Buffer

Actual (ha)1

6.262

8.447

Objetivo (ha)

8.264

10.238

Diferencia (ha)

2.002

1.791

1: Bosque Primario, Forestación y Arbusto.

d) El bosque nativo se encuentra insularizado.

↓201

El bosque nativo se encuentra fragmentado en parches de vegetación espontánea remanente, aún no destinados a la agricultura dentro de cada chacra. A su vez, lotes contiguos de bosque nativo pueden estar separados por calles rurales y rutas de 7m y 20m de ancho, respectivamente. La fragmentación total del paisaje se estima a través de la relación entre el área de bosque y el área total.

El grado de fragmentación (F) se define como:

↓202

La unidad de muestreo es definida por los límites del EAP individual. Los valores de F oscilan entre 0 y 1. F se caracteriza de acuerdo a los siguientes rangos de valores:

F

=

1

sin fragmentación

1

>

F

0,7

fragmentación moderada

0,7

>

F

0,5

altamente fragmentado

0,5

>

F

insularizado

El bosque nativo se encuentra moderadamente fragmentado en un 16% del área, altamente fragmentado en un 15% e insularizado en un 70% (fig. 26).

↓203

Los parches con fragmentación moderada se encuentran en el extremo Norte del área, compuesto por EAP de clase M, otorgados en la primera quinquena y con superficies mayores a las 100ha. Otra área con fragmentación moderada se encuentra en el extremo Sudoeste, en la porción bajo jurisdicción del Parque Provincial Urugua-í. De acuerdo a los registros locales, estos EAP no se encuentran en producción.

Figura 26: Grado de fragmentación de la vegetación boscosa nativa

↓204

El ecosistema boscoso se encuentra altamente fragmentado en un 10% de los EAP. Estos EAP pertenecen mayoritariamente a la clase M, presentan superficies de 45ha - 90ha y fueron adjudicados en la primera década.

El 70% del área presenta un patrón de paisaje insularizado. Aproximadamente la mitad de la superficie remanente de bosque (3.908ha) se encuentra fragmentada en 813 parches con superficies menores a las 95ha. De estos, 800 fragmentos presentan superficies menores a las 55ha. 15 parches presentan una superficie entre 95ha y 850ha (tab. 17).

Tabla 17: Frecuencia de tamaños de los parches de bosque nativo

Superficie (ha)

Frecuencia

Area (ha)

promedio

total

< 55

800

3,6

2.862

>= 55

29

168,1

4.874

↓205

Esto equivale a observar, que el área destinada al “Corredor Verde” en el municipio puede cumplir función de hábitat en un 12% del total del área sólo para especies con home range menor a las 50ha (fig. 26a-b). En el resto del área, el remanente de bosque nativo se comporta como un sistema de islas con un promedio de superficie menor a las 4ha (fig. 26c).

e) El bosque nativo ofrece limitado espacio interior.

El espacio disponible para especies de interior se estima estableciendo una zona buffer de 100m, equivalente a la altura de tres árboles del mayor tamaño en el área (fig. 27). Doce parches presentan una zona interior mayor a las 50ha. Estos doce parches suman un espacio interior total de 1.140ha, equivalente a 5% del área. Esto significa, que en el estado actual, el área posee bajo valor como hábitat para especies de interior.

↓206

Figura 27: Espacio interior

f) El bosque nativo presenta alto efecto de borde.

El efecto de borde se estima mediante la relación área/perímetro (A/P), expresada en metros (ha/hm). La proporción A/P es comparada con la de un parche de igual área con forma de círculo (A/PC) y con forma de rectángulo (A/PR). La relación (A/P) se analiza en parches con superficies mayores a las 50ha. Se considera que parches menores no presentan, prácticamente, zona interior, que justifique un análisis detallado.

↓207

P : C = ((A/P) / (A/PC))

P : R = ((A/P) / (A/PR))

A/P = ( ∑ (área del parche i / perímetro del parche i ) / n)

donde i indica un parche de bosque nativo cualquiera con superficie mayor a las 50ha y n el total de parches mayores a las 50ha.

↓208

El rectángulo se define como:

área = lado j (2 lado j )

Donde j indica el lado menor del rectángulo.

↓209

El resultado se expresa en porcentaje.

La tabla 18 muestra los resultados del análisis.

El análisis discriminado por tamaños muestra que los parches con superficies menores a las 100ha presentan una similitud de ca. 20% a la relación del círculo y del rectángulo, los parches de mayor superficie muestran una menor cercanía.

↓210

El análisis del total demuestra una aproximación de 3% a la relación A/P de un círculo o de un rectángulo del mismo área. Se puede deducir que: (i) la extensión en superficie del espacio interior es altamente sensible a la extensión del parche de bosque nativo y (ii) el bosque nativo compone un sistema frágil como hábitat para especies de interior.

Tabla 18: Comparación de la relación promedio área/perímetro (A/P) en parches de bosque nativo con la de un círculo (P/C ) y un rectángulo (P/R) del mismo área

Tamaño ( ha)

A / P (m)

P : C

P : R

50 - 100

0,5

0,22

0,26

100 - 200

0,5

0,16

0,19

>200

0,9

0,14

0,17

Unidad promedio

0,6

0,17

0,21

Total de unidades

0,8

0,03

0,03

g) Los parches del bosque nativo se encuentran en estado variegado.

↓211

Los parches de bosque nativo presentan, a su vez, parches de unidades de tierra sin cobertura primaria. Analizando parches con superficies mayores a las 50ha se observa que 34% de los parches de bosque nativo presentan hasta 7 parches interiores, 44% entre 8 y 15 parches y un 22% de 16 hasta 38 parches interiores (fig. 28).

Un único parche de bosque nativo, con una superficie de 100ha, localizado en territorio del Parque Urugua-í, es libre de parches interiores sin cobertura primaria. El estado variegado en el que se encuentra el bosque nativo le adjudica escaso valor como área para la conservación de la naturaleza debido a la inestabilidad de la estructura física de los ecosistemas que contiene.

Figura 28: Frecuencia de parches en el ecosistema nativo

↓212

h) El bosque nativo presenta aspecto de corredor de franja en 55% del área.

La localización de los parches de bosque nativo, así como su asociación espacial, varía de acuerdo con el tamaño del EAP.

La presencia de arreglo de corredor se analiza en parches de superficie >= 10ha. Se seleccionan áreas conteniendo conjuntos de segmentos asociados en una matriz de corredor de franja (strip corridor). Considerando parches de bosque nativo mayores a las 10ha, se observa una disposición de corredor en dos porciones del área: el centro Norte y el extremo Sudoeste (fig. 29).

↓213

La matriz ubicada en el centro Norte está compuesta por 315 parches de bosque nativo, sumando una superficie total de 4.600ha. La matriz se extiende en una superficie de 10.800ha. La matriz ubicada en el extremo Sudoeste se compone de 43 parches de bosque nativo, sumando una superficie total de 900ha de bosque. La matriz de corredor de franja compone 90% del bosque nativo de esta zona y comprende el 16% de los parches allí presentes. Un 30% del bosque nativo no se encuentra dentro del área identificada con disposición de corredor (tab. 19). Un 45% del área no muestra presencia de corredor de franja.

Figura 29: Presencia de la matriz de corredor de franja

Tabla 19: Frecuencia y extensión de parches en arreglo de corredor en relación al total de parches

Parche de

Frecuencia

Extensión

bosque nativo

(ha)

%

en matriz

372

5.700

74

>= 10ha en matriz

61

5.300

69

Total

829

7.736

100

↓214

El análisis muestra que en los EAP de clase M la extensión del rodado presenta una relación directa con la cercanía a las calles de mayor importancia e inversa con la de los cursos de agua. Se observan conjuntos de parches asociados en segmentos. Los segmentos presentan una extensión máxima de 14km. La matriz cubre 48% del área destinada al “Corredor Verde”. En los EAP de clase K – Kk los parches presentan mayor dispersión. El patrón de localización es menos notorio. Los parches de bosque nativo se localizan predominantemente en el extremo del EAP con mayor distancia a la vía de tránsito de mayor importancia aledaña al mismo. Los parches se encuentran parcialmente contiguos a parches presentes en EAP contiguos. El patrón de disposición de los parches no muestra arreglo de corredor. Esta insularización da como resultado el hecho de que la superficie total de bosque remanente ofrezca un potencial de corredor de franja en 55% del área destinada al “Corredor Verde” (tab. 20).

Tabla 20: Distribución de EAP por clase abarcando el área con disposición de corredor y su relación con el área total

Clase

Frecuencia

Extensión (ha)

Porcentaje del área total

K – Kk

60

1.632

7

M

140

11.042

48

Total

200

12.674

55

5.3.2 Modificación del ingreso agropecuario y costos de restauración

Esta sección se destina, primero, a presentar la estimación de la modificación del ingreso agropecuario en el Distrito Guacurarí, según el escenario: creación de un corredor verde regional. El escenario se define a partir de los objetivos y restricciones al uso de la tierra planteados por el proyecto oficial “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones” (Ley 3.631). A continuación se listan las restricciones al uso de la tierra para este escenario:

↓215

A continuación se presentan los resultados de la aplicación del análisis socioeconómico al escenario de creación de un corredor verde regional en la Provincia de Misiones, afectando al Distrito Guacurarí.

↓216

a) El “Corredor Verde” afecta 39% de los EAP.

El “Corredor Verde de Misiones” afecta 513 EAP del mun. A. Guacurarí. El conjunto de EAP se compone en un 16% de EAP de la clase K, 37% de EAP de la clase Kk y 42% de EAP de la clase M. Las clases S y R se encuentran poco representadas, con 5% y 1% respectivamente. En la descripción de los resultados del análisis, debido a la baja representatividad de las clases S y R, a menudo, se omite una discriminación de estas dos clases, asociándolas a las clases inmediatamente siguientes: a la K en el caso de la S y a la M en el caso de la R.

Los principales cultivos comerciales son el tabaco y la yerba mate. El ingreso agropecuario anual medio oscila entre los US$9.000y los US$180.000. El tabaco se produce en 295 EAP y cubre una superficie de 580ha. La yerba mate se produce en 490 EAP, en parcelas promedio de 5ha en las clases K – Kk y parcelas promedio de 20ha en las clases M – R. Cubre una superficie total de 5.000ha. La ganadería se produce en forma semi-intensiva en 380 EAP en las clases K – Kk (140 EAP), en parcelas promedio de 3ha y de 6ha en la clase M (200 EAP) (tab. 21).

↓217

El tabaco es la única actividad intensiva presente en el área. La sustitución de esta actividad por otra extensiva redunda en una reducida modificación de la proporción del uso agrícola al convertir uso intensivo en extensivo, se afecta sin embargo la producción y el ingreso del 55% de los EAP. Si se considera la producción vacuna semi-intensiva como intensiva, prácticamente el total de los EAP se verían afectados y redundaría, a los fines de cumplir con los preceptos de la Ley 3.631, en una variación mínima de la intensidad del uso de la tierra, transformando 10% de la superficie total, del uso agrícola intensivo al extensivo.

Tabla 21: Frecuencia y cobertura de cultivos en la situación inicial del escenario “Corredor Verde”

Actividad

EA P (f)

Cobertura

(ha)

(%)

Tabaco

282

581

3

Yerba mate

487

4.952

21

Vacuno

346

1.719

7

Otros

513

2.626

11

Total

513

9.884

43

f: frecuencia.

De acuerdo al uso actual de la tierra, cualquier nueva actividad, incluidas las denominadas “sostenibles”, según la Ley 3.631, requerirá para el total de los EAP el permiso oficial del organismo contralor, dado que ningún EAP presenta una superficie mayor a las 300ha libres de cobertura boscosa.

↓218

b) Destinar 80% del área al uso forestal produciría una reducción promedio del ingreso medio anual agropecuario de US$3,7mill (costos de oportunidad).

El uso agrícola cubre en promedio 53% del EAP en la clase K, 46% en la clase Kk y 40% en la clase M. El ingreso agropecuario medio anual oscila entre US$8.900 en la clase K, US$10.800 en la clase Kk y US$18.100 en la clase M. La reducción de la superficie agrícola, a fin de disponer de 80% de cobertura boscosa, acarrearía una reducción promedio del ingreso agropecuario medio anual de US$5.500 en las clases K y Kk y US$9.400 en la clase M. En total y bajo las restricciones del modelo presentadas al principio de esta sección (sec. 5.3.2), se estima que la conversión del uso actual de la tierra para obtener una cobertura forestal del 80% acarrearía, en promedio con relación al programa de actividades actual, US$3,7mill de costo de oportunidad para el total del municipio.

c) El cese de la producción de tabaco aumentaría el costo de oportunidad anual total a US$4mill.

↓219

La erradicación de actividades intensivas, según lo estipula la Ley 3.631, afectaría a 50% de los productores de tabaco del municipio. El ingreso medio anual de tabaco, US$3.500, constituye un 30% del ingreso medio anual de los EAP productores de tabaco.

Tabla 22: Costo de oportunidad medio anual y la reducción del ingreso medio anual de la situación inicial (IMA0) introducido por la reducción de la superficie agrícola al 20% del total y la exclusión de la producción de tabaco

Clase

Costo de oportunidad medio anual (US$)

Reducción del IMA0(%)

S – K

639.137

32

Kk

1.238.215

40

M – R

2.105.424

46

Total

3.982.776

42

El impacto de la exclusión de la producción de tabaco se modela continuando el escenario detallado en el punto (b). Para este cálculo, se asume que en las parcelas previamente destinadas a tabaco se desarrollará la producción vacuna según la modalidad correspondiente a la clase de EAP del que se trate. Esta restricción del escenario se deriva de las presentadas al principio de esta sección (sec. 5.3.2). Se asume que en estas parcelas no se desarrollará ninguna otra actividad intensiva, que no se introducirán actividades no desarrolladas hasta el momento en el lugar, ya que estas demandarían costos de aprendizaje y aumento del riesgo, y que estas parcelas se destinarán a la producción de mayor margen bruto desarrollada en tierras previamente labradas. El reemplazo de tabaco por producción vacuna, junto a la reducción de la superficie agrícola al 20% del total de la superficie del EAP, sin considerar la incorporación de nuevas actividades no desarrolladas hasta el momento en el lugar ni la de otras actividades intensivas, incrementaría el costo de oportunidad anual para el total del municipio a US$4mill (tab. 22).

↓220

d) La modificación del uso actual de la tierra podría determinar que 20% de los EAP obtuviesen un ingreso agropecuario menor a la línea de pobreza.

Bajo el supuesto que el uso de la tierra se reduzca en forma proporcional al programa de cultivos de la situación inicial137, con la exclusión del uso de la tierra bajo la producción de tabaco, en una superficie máxima del 20% de la superficie del EAP y dentro del marco de las restricciones de este escenario (sec. 5.3.2), se estima que el ingreso agropecuario medio anual se reduciría en un 70%, 60% y 50% en las clases K, Kk y M, respectivamente, respecto al ingreso medio anual de la situación inicial138 (fig. 30).

En este escenario, 110 EAP obtendrían un ingreso medio anual menor a los US$300, representando el valor de la línea de pobreza referido al área de estudio139(tab. 23).

↓221

Figura 30: Ingreso medio anual potencial bajo el régimen de uso de la tierra del escenario "Corredor Verde"

Tabla 23: Ingreso medio anual (IMA) en un 20% de la superficie del EAP, con exclusión del tabaco, y su relación con la línea de pobreza (US$300)

Clase

IMA (US$)

Frecuencia

IMA < US$300

IMA >= US$300

K

2.844

71

35

M

4.279

36

154

R

8.403

4

213

e) La restauración del ecosistema nativo demandaría costos de forestación de US$7,5mill.

↓222

La restauración del ecosistema nativo en forma espontánea puede demandar un mínimo de 50 años. A los fines del manejo y control para la conservación y para el desarrollo del turismo dependiente del recurso selvático, se estima necesario reducir este lapso mediante la forestación. Asumiendo que se pretende lograr una cobertura del 80% con masa boscosa dentro de cada EAP, 8.000ha requerirían ser forestadas. Se estima que el costo medio mínimo de forestación con especies autóctonas para cubrir un 80% de la superficie total con bosque primario alcanzaría los US$7,5mill 140 (tab. 24).

Tabla 24: Costo de forestación requerido en el escenario “Corredor Verde”

Cobertura de bosque actual (ha)

10.408

Cobertura de bosque objetivo (ha)

18.503

Area a forestar (ha)

8.095

Costo de fores tación (US$)

7.56 3. 775

f) Asumiendo un período de 20 años de restauración del bosque nativo, costos por US$64mill serían ocasionados por el proyecto “Corredor Verde”.

↓223

El proyecto del Ley 3.631 supedita el incremento de la actividad turística en la región al aumento del recurso selvático autóctono. El logro de una cobertura de un 80% de selva autóctona, aun acelerado por medidas de forestación, demandaría un mínimo de 20 años. En este período de 20 años no se esperaría en el escenario del “Corredor Verde” un incremento del ingreso no agropecuario provisto por la actividad turística. La repercusión de estas medidas en el ingreso del EAP se analiza ampliando el escenario según las siguientes restricciones. Se mantienen las restricciones presentadas en los puntos anteriores, e. d., en este escenario el EAP dispone de un 20% de la superficie total como superficie agrícola y se ve obligado a reemplazar las actividades intensivas por extensivas. Se asume en este análisis que el agricultor reemplazará los cultivos intensivos por los extensivos de mayor margen bruto, de práctica corriente por los agricultores locales y, que según la usanza en la región, se desarrollen en tierras labradas. En este escenario se incluyen también los costos de forestación y se incorpora un 5% del total –como otros costos no considerados. Se considera un período de análisis de 20 años, en los cuales no se espera una variación significativa del ingreso del EAP en este escenario. Se asume que dentro de este período, el turismo u otras actividades no agropecuarias no incorporarán un ingreso significante. Según el proyecto, el eco-turismo sería dependiente del aumento de cobertura de bosque nativo, el cual no se lograría en un período menor a los veinte años. El aumento del ingreso agropecuario a través de innovaciones con actividades de mayor rentabilidad a las de práctica actual demandaría el cambio por parte del pequeño agricultor de prácticas agrícolas, de disposición de tecnología, de disposición de capital, etc. El logro de introducir estas innovaciones en un lapso menor a 20 años demandarían inversiones no previstas por el proyecto. Se espera que la demanda de trabajo en el municipio no aumente o hasta disminuya, dado que la erradicación de actividades intensivas reducirá la demanda de trabajo agrícola en un 50% de los EAP del municipio. Sin el aporte de inversiones externas no se espera que la demanda de trabajo se incremente en otros rubros. Por lo tanto, en este escenario, se establece como una restricción del modelo que el ingreso no agropecuario no se incrementa significativamente en el período de análisis.

Los costos de forestación más los costos de oportunidad, más el 5% de costos adicionales no considerados, sumarían costos mínimos con un valor actual de US$64mill (tab. 25), según el escenario de instauración de un corredor verde regional en el área del municipio A. Guacurarí, modelado de acuerdo a las reglamentaciones y objetivos centrales de la Ley 3.631(sec. 5.3.2).

Tabla 25: Costo mínimo de la instauración del “Corredor Verde” evaluado sobre un período de 20 años

Costo de forestación 1

US$7.941.964

Costo total de oportunidad 1

US$4.181.914

Valor Actual

US$64.470.086

1: incluye 5% como otros costos

5.3.3 Conservación de la naturaleza y el desarrollo rural

↓224

Los objetivos de la creación del “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones”, de acuerdo a la Ley 3.631, pueden agruparse bajo: la conexión de áreas protegidas no contiguas, la protección de los sistemas naturales actuales y la extensión del uso de la tierra moderadamente extractivo.

De acuerdo a los resultados del análisis espacial socioeconómico y ecológico del escenario del “Corredor Verde”, según el modelo presentado en esta sección (sec. 5.3), el objetivo de conectar áreas protegidas no justificaría una modificación del uso de la tierra que acarree costos de inversión en el área de estudio. Las áreas protegidas aledañas o incluidas en el área del mun. A. Guacurarí se encuentran conectadas a otras áreas, independientemente de la creación de un corredor verde. De acuerdo a la dimensión superficial del área destinada al “Corredor Verde de la Pcia. de Misiones”, este corresponde a un corredor regional. El área de estudio presenta un ecosistema con reducido potencial para la conservación si se pretende transformar el uso de la tierra para constituir parte de un corredor regional. El destinar dicha área a la constitución de un corredor regional demandaría la designación de una zona interna, apta para la reproducción. La creación de la zona interna requeriría la exclusión de la actividad agropecuaria, el cierre de vías de tránsito y la restauración del sistema autóctono en el área destinada a la misma. La modificación del uso de la tierra según estos objetivos acarrearía cuantiosos costos mínimos de oportunidad y de restauración en el orden de US$64mill. Dado el bajo potencial del paisaje actual para constituir un corredor regional, se evaluó el potencial para constituir un corredor a la escala siguiente, o sea para constituir un corredor de franja. De acuerdo a los resultados del análisis del paisaje, los parches de bosque nativo tampoco se ordenan en el área con un diseño de corredor de franja. La legislación precedente a la Ley 3.631 regula el uso de la tierra de modo de mantener a lo largo del territorio provincial un corredor de línea (line corridor), el tipo de corredor correspondiente a la siguiente escala. De acuerdo a los resultados del análisis ecológico del paisaje, el potencial de conservación del área de estudio reside en el de corredor de línea. Dado que según el uso actual de la tierra, el paisaje natural presenta un bajo potencial para constituir un corredor de franja, el modificar el uso de la tierra para constituir un corredor regional, el cual se ubica en una escala superior al del corredor de franja, demandaría extensos esfuerzos de restauración del paisaje y de control del uso de la tierra por un período mínimo de 20 años. Dentro del área de estudio se encuentran dos áreas protegidas, contiguas a otras áreas protegidas de mayor superficie, a su vez contiguas, las cuales suman una superficie total varias veces mayor a las de las áreas dentro del municipio A. Guacurarí. La aplicación de los lineamientos del proyecto de “Corredor Verde de Misiones” demandaría invertir en la modificación del uso actual de la tierra y en la restauración del paisaje en un área 430% mayor en superficie al de las áreas protegidas presentes en el área de estudio. De disponer de dados fondos para la conservación de la naturaleza, sería recomendable evaluar como alternativa de estrategia de conservación de la naturaleza, destinar tales fondos a restaurar, manejar y controlar las áreas protegidas existentes e introducir o continuar con medidas de difusión y educación pública respecto a temas de conservación de los sistemas naturales.

El sistema natural nativo ha sido removido en un 60% del área. De acuerdo a los resultados del análisis ecológico del paisaje, el 40% restante del área no presenta un alto valor para la conservación de la naturaleza en el estado actual, debido al grado de degradación observado y a la probable fragilidad del sistema como hábitat altamente específico (alta fragmentación, alta variegación). Inversiones para la protección de estos sistemas incluyen tanto el manejo del sistema como la protección contra usos no aptos para su conservación. Dado que el sistema nativo se encuentra disperso en ca. 1000 parches, tanto el manejo como control podría requerir costos y logística que normalmente sólo se destinan en casos de la protección de sistemas con un alto valor de conservación para el dado objetivo. Es relevante, también bajo este aspecto, considerar evaluar la hipótesis que los esfuerzos de conservación podrían ofrecer mejores resultados si estos se destinasen a proteger las áreas protegidas ya existentes. Entre otras tantas medidas de tipo participativo, se puede analizar la probabilidad de éxito de propiciar la conservación de los parches de bosque nativo liberando de impuestos al uso de la tierra a lotes con vegetación primaria o secundaria con una edad mínima de cinco años. Parches de vegetación secundaria con edad mínima de cinco años contienen probablemente leñosas en estado joven. En este estado, constituyen un sistema con potencial para la radicación de especies nativas y para brindar los efectos de protección de los sistemas naturales, perseguidos por el proyecto de Ley 3.631. El tamaño mínimo de un parche necesario para la radicación de especies nativas depende de la especie. El tamaño mínimo para considerar un lote de interés como parche para la radicación de especies nativas depende de la estabilidad en su función de ecosistema. Esto depende de la forma y del tamaño en relación con el entorno. Desde el aspecto ecológico, podría plantearse como apto un diámetro mínimo de los parches de vegetación espontánea de 20m. Es de esperarse, que estos parches se constituyan en hábitats estables para un sinnúmero de especies de baja especificidad, proporcionando los denominados “efectos ecológicos”141, postulados por la Ley 3.631. La protección del sistema natural bajo uso agrícola no requeriría, necesariamente, excluir la agricultura comercial. La incorporación de sistemas de cultivo aptos para el ambiente específico podría garantizar su protección sin incurrir en costos de oportunidad extraordinarios. La incorporación de períodos de barbecho adecuados al ambiente y la reducción de prácticas con fuego podrían reforzarse eliminando la obligación de solicitar permiso oficial para el rodado de un lote con vegetación leñosa secundaria. La reglamentación que obliga al agricultor a solicitar permiso de rodado cuando decida labrar un lote con barbecho mayor a los diez años puede interpretarse como una incitación al agricultor a evitar períodos apropiados de barbecho. El utilizar el fuego para evitar la radicación de vegetación leñosa secundaria puede tener como aliciente el intentar evitar la solicitud de uso de tierras en barbecho. En este sentido, la eliminación de los impuestos a la tierra de lotes con vegetación leñosa secundaria fomentaría, asimismo, la prolongación del período de barbecho y la reducción del uso del fuego.

↓225

El alcanzar el tercer objetivo del proyecto de “Corredor Verde de Misiones”, la extensión del uso de la tierra moderadamente extractivo, según los objetivos y reglamentaciones de la Ley 3.631, acarrearía enormes costos de oportunidad. El desarrollo del “turismo ecológico”, así denominado en la Ley 3.631, no está necesariamente condicionado a la presencia de un 80% de uso de la tierra con cobertura boscosa. El área dispone de cuantiosas áreas protegidas así como de lotes con cobertura de vegetación primaria para la instalación de hotelería, que permitirían fomentar la actividad turística con el uso actual de la tierra. El desarrollo de la actividad turística y en especial la denominada “ecológica” estará, probablemente, mayormente restringida por la falta de experiencia profesional de la población local y la reducida infraestructura disponible, que por la presencia de la actividad agropecuaria comercial.

La superficie agrícola útil del área en el municipio A. Guacurarí, cumple con la superficie agrícola máxima permitida por las reglamentaciones del uso de la tierra anteriores a la Ley 3.631. Esto indicaría que la extensión de la superficie agrícola no ha sido limitada sólo por la restricción oficial. Es de suponerse que la extensión y modalidad del uso agrícola actual se condice con los objetivos mínimos de la familia agricultora. La reducción de la superficie agrícola podría demandar medidas de coerción, las que, normalmente, no se justificarían al largo plazo142. Por otro lado, en el caso donde la extensión de la superficie agrícola es considerablemente menor a la máxima permitida por la reglamentación anterior a la Ley 3.631, puede suponerse que beneficios adicionales obtenidos por mantener la cobertura de vegetación espontánea provocarán efectos altamente positivos desde el aspecto de la conservación de los ecosistemas nativos.


Fußnoten und Endnoten

126  Véase (GITTINGER, 1966).

127  El cálculo del margen bruto por cultivo y por modalidad de producción se expone en el Anexo 7.

128  CÁMARA DE REPRESENTANTES DE LA PROVINCIA de MISIONES (1999).

129  El resto se constituye de forestación no comercial y de vías de tránsito.

131  La estimación toma de base el uso de la tierra en la franja de 1km de ancho, establecida a 1km de distancia del área destinada al “Corredor Verde”, sobre territorio del Parque Nacional Iguazú, Foz do Iguazu y del Parque Provincial Urugau-í.

132  Previa a la fundación y tras la misma se extrae del bosque primario, en forma selectiva, rodillos de individuos arbóreos adultos.

133  De acuerdo a las fuentes locales, los rodales establecidos a fin de cumplir con las reglamentaciones del uso de la tierra no se consideran comerciales por el agricultor. A estos corresponden los rodales con superficies equivalentes a un 15% de la superficie desmontada y menores. En el análisis se asume que sólo los rodales con superficies mayores a las 20ha se administran en forma comercial.

134  De acuerdo con el programa de cultivos determinado para la situación inicial del modelo, 5.250ha de uso agrícola deberían ser transformadas al uso extensivo con cobertura de bosque.

137  El ingreso medio anual obtenido por las actividades de granja, consideradas independientes al uso de la tierra, no se modifican en este escenario.

138  Respecto a este resultado se consideró relevante discriminarlo según las cuatro clases mayores. El total de los EAP de la clase S obtendría un ingreso medio anual inferior al de la línea de pobreza.

139  El valor de la línea de pobreza para una familia agricultora del área de estudio se define a partir del valor promedio para el año 1998 de la línea de pobreza para un adulto equivalente (INDEC, 2003), por el número de adultos equivalentes, por un índice de modificación. El número de adultos equivalentes se define en relación con el valor de necesidades energéticas (MORALES, 1988), bajo el supuesto que la familia se compone: por un adulto masculino, un adulto femenino y cuatro niños correspondientes a las edades: 4-6 años, 7-9 años, 10-12 años, 16-17 años. El índice de modificación se estima en un 40%. Este índice busca reflejar la situación de la familia agricultora, de la que se espera, ha de adaptar su programa de actividades a la reducción de ingresos, incrementando la producción de subsistencia (GITTINGER, 1966).

140  Los cálculos toman valores internacionales promedio: para una densidad de forestación de 2.500 plantines/ha, un costo de 0,34US$/plantín y un esfuerzo de trabajo de 500 plantines/DH (SANDER, 2002), resultan costos de forestación de 934US$/ha.

141  Véase PRIMAVESI (1984).

142  Véase RUTHENBERG (1985).



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12.10.2006